lunes, 25 de abril de 2022

 

Zum Geburtstag alles Liebe

Hoy le rindo homenaje a un personaje, muy especial.

Se parece a aquel, que a la escuela a todos nos acompañó.

¡Sin enredos, por favor!

Bueno, debo confesar, que no es precisamente él, pero gran parecido sí que ha de tener.

Tanto es así, que yo con mucho cariño así lo nombré. Es su nombre de pila como el del autor… En un lugar de la Mancha…
De formas amables y caballerosas y también lo veo de cuando en cuando luchar contra los gigantes, siendo estos, el sueño y el desvelo, los escritos y la poesía.

Es un ducho en estas lides, en la gramática y la ortografía, y en la palabra un noble, con imaginación desbordante.
De amistad sincera y de charla amena. Este caballero andante de letras y notas, sí, sí, sí de notas, leen ustedes bien, me refiero a la buena música.

Amante de Alba, aquella de gran señorío, que coqueta cada día le saluda y le besa, pues sabe que en su mesa con algo de beber la espera, ya un Té, un humeante café o lo que ella guste.
Mi querido don Quijote, hoy te vengo a saludar, cargado mi corazón de buenos deseos. Que tu cumpleaños sea el mejor y que Dios nos permita acompañarte por muchos años más.
Te dejo un bosquejo, de aquel retrato tuyo que me llevó a darte este mote con cariño.
Feliz cumpleaños Miguel Gomez.

©María Vives.

Bosquejo a lápiz 

©María Vives.

 

La fuerza del poder

Bayaceto, se paseaba de un lado a otro preocupado. Hacía tiempo que los Jenízaros, le exigían luchar. Ahora estaban en pie de una revolución, él sabía que deberían haber partido después de la primavera hacía Hungría, pero ocurrieron los trágicos sucesos, donde murió su hijo Mustafá, esto lo sumió en la mayor de las tristezas.

Intentaba recobrar el tiempo perdido, por eso quería hablar con Ibrahim , su Visir.

—Majestad, ha llegado información desde Hungría, no es nada halagadora— Dijo entregándole los papiros, y que constatara la dificultad. —He ido yo mismo al cuartel de los Jenízaros, para que se preparen. Estaban jubilosos porque no habría motivo de protesta. Considero que debemos partir lo más pronto posible, antes de que sean ellos los que nos ataquen.

—Estoy de acuerdo, que haría sin tu colaboración, tengo que salir de esta pesadilla en la que me sumí al morir mi hijo.

— Así es mi Sultán, debe reponerse, ya es tiempo.

—Vamos acompáñame, hablaremos con la Guardia Real, deberán preparar y elaborar un plan, para que la seguridad esté garantizada en nuestra ausencia. Ellos quedaban encargados en el palacio, tenían el deber de proteger a la familia del sultán. Subieron con los guardias, hasta las seis atalayas. Estas estaban coronadas por el almenaje de esos sobresalían gárgolas con las enormes fauces abiertas, por estos conductos correría el aceite hirviendo en caso de un intento de toma al palacio.

Tendrían que preparar los hornos. Iniciaron la campaña el mes siguiente, era un poco más tarde de lo indicado, pero era lo mejor, no había alternativa. Para llegar hasta la fortaleza de los húngaros, debían atravesar el vasto bosque, cercano a Eger.

El sultán designó a seis hombres, para que determinaran el límite y así entrar en esa zona del norte húngaro. De tal manera, evitarían las cuevas de estalactitas y estalagmitas de Aggtelek, donde habían asesinado a su hijo, y no quería volver a transitar por ahí. Corría el mes de noviembre y nevaba copiosamente, sobre los campos yertos.

Los hombres marchaban ateridos por el viento frío, pero nada los amilanaba. Esta vez iban a acabar con esos malditos, ahora ya no habría ningún trueque. Querían vengar la muerte del príncipe. Tenían un plan que no le daría oportunidad a estos bárbaros, esta vez no tendrían escapatoria.

A los dueños del mundo, al imperio más poderoso, le esperaba una sorpresa y no era grata.

©María Vives
Imagen tomada de la red.

Anuncios desesperados

 

Anuncios desesperados

Ariana acababa de enviudar, pero ya con cuarenta y cinco años, veía difícil alcanzar el sueño que siempre tuvo, ser madre.
Le había dolido la muerte de Rodolfo, ¿cómo no? Se casaron cuando ella tenía veinte años, pero fueron novios desde siempre. Nacieron en casas aledañas y sus madres eran buenas amigas.
No es que no hubiese querido a su marido, pero era un cabeciduro. Nunca quiso que quedara embarazada. Para él había mucha vida para eso. Primero la jarana, los viajes, cualquier pretexto era un motivo para evitar descendencia.
Ahora ella era viuda y libre, pero vieja. Sin embargo, no cejaría hasta conseguir su propósito.

No había pasado un mes de su viudez, cuando se le ocurrió insertar un aviso en un portal para búsqueda de pareja, en internet.
„Hermosa viuda madura, busca semental. Quiero un hombre joven, fuerte, con fines matrimoniales“.
Debajo, en letra muy pequeña, se leía: „Si está sin documentos, le ofrezco legalizar su estancia, además buena remuneración“.
De casi cien aspirantes, escogió a un chico de veinticuatro años, estudiante. Pedro era un peruano, con aspiraciones de convertirse en residente.

Lo intentaron cada día, mañana, tarde y noche, durante tres largos meses. Sin embargo, Ariana no lograba el tan ansiado embarazo.
Aquella noche, cuando entró a la habitación, Pedro se había quedado dormido, estaba exhausto. Entre Ariana, que lo trataba como una máquina y los exámenes semestrales, estaba acabado.

Su mujer no se tomó el trabajo de despertarlo. Se fue hasta el cuarto que fungía como estudio, encendió el computador e insertó un nuevo anuncio.
„Parejita muy ardiente y juguetona, desea encontrar, pareja masculina para triángulo de amor.
Garantizamos reserva y residencia permanente en el país, con miras a la ciudadanía.“

Volvieron a llegar infinidad de interesados. Revisó y volvió a revisar y barajó, eligiendo a Badrick, un moreno jamaiquino.

Esta vez igual que la anterior, pasaron dos meses y nada parecía ir bien, a pesar de tanto „piernimaniculitanteo“. Ariana tenía dos amantes que no descansaban, sin embargo, no se producía ningún milagro.

Al comienzo de la siguiente semana, había en el portal otro aviso. „ Se busca chico sexy, para cuarteto“.
Aplicaron, guitarristas, tamboreros, violinistas, en fin, si ella hubiese querido, habría podido organizar una orquesta y a lo mejor se hacía famosa y millonaria. Ella tenía otras prioridades. La mujer se decantó por un saxofonista, africano, de cuarenta y cinco años, con un instrumento grande, ahora era cuestión de esperar.
Después del segundo mes, con náuseas y síntomas extraños, Ariana, se realizó un test de ingravidez, que arrojó un resultado positivo.
En este punto cabe agregar, que la patrona, dormía y mantenía extensas sesiones de sexo con los tres hombres.
Ahora habría que esperar, el nacimiento del bebé, para determinar quién se convertiría en el nuevo ciudadano alemán, marido de Ariana y padre de un hijo con historia.
Los tres hombres estaban intrigados y anonadados cuando en vez de uno fueron tres los hermosos hijos, que nacieron como resultado de esta extraña relación.

Hacían bromas entre ellos, Doña Ariana y sus tres maridos, se decían entre sí, riendo a carcajada limpia. Nos tendrá que dejar a todos bajo su techo, así seremos un padre por hijo.
Finalmente, llegaron los resultados de las pruebas de ADN. Todos esperaban con una sonrisa de oreja a oreja, todos repetían con orgullo:

— Soy el padre más afortunado y con la mejor puntería. —Sonaba como propaganda de pañales o productos de bebés.

Ninguno de los tres resultó ser el padre de los trillizos. Fue entonces cuando Ariana confesó su desliz con el párroco de la comunidad.

©María Vives.
Imagen de la Red.

El Secreto

 

EL SECRETO

Navegando en internet, encontré un video publicitario de un laboratorio de genética. Me llamó la atención, decía que con una prueba de ADN, podría encontrar familia que jamás pudiese imaginar y hasta de otras razas. Me intrigó tanto que decidí inscribirme para hacer la prueba, ¿Qué podría salir mal? Era solo un experimento.

Aunque soy blanco, era factible que fuese descendiente de Ramsés uno de los faraones del antiguo Egipto.

Al volver a casa, le conté a mi madre y ella rio conmigo y me dijo que eso era tirar mi dinero a la basura.

Después de casi tres meses de haber hecho las pruebas, recibí un mensaje de alguien que decía, que debíamos vernos pues le enviaron los resultados de sus exámenes y que le gustaría sostener una entrevista conmigo, vivía en Kioto, Japón y llegaría a New York el siguiente martes. Me envió la dirección del hotel y su nombre, concertamos la cita para cenar juntos el miércoles.

Llegué temprano, en la recepción me informaron que la señorita Ikeda, bajaría pronto. Estaba más que nervioso, excitado, aún me parecía insólito lo que estaba sucediendo. Me senté en el mirador, para fumar un cigarro y así calmar un poco mi ansiedad, estaba pendiente de la puerta, a ver si veía llegar a una mujer de ojos rasgados, cuando alguien tocó mi hombro. Sorprendido giré mi cabeza y pude ver a una hermosa chica de raza blanca.

Su cara me era familiar, tenía los ojos del mismo tono de los míos, verde claro y su cabello ondulado de color miel. Me tendió su mano, que yo con torpeza apreté, ni su fisonomía ni sus modales revelaban a una japonesa, se veía tan occidental como yo.

Nos sentamos y expresándose en perfecto inglés, me dijo, que era mi prima y que desde que sus padres fallecieron estaba buscando a su verdadera familia.

Que solo sabía que ellos la habían adoptado aquí en New York y que su madre era mi tía. Hablamos largo contandonos nuestras historias.

La llevé a casa y mamá confirmó, lo que Ayko Ikeda, acababa de relatar. Le causó una enorme tristeza saber que mi tía había fallecido hacía poco.

Ayko se vino a vivir a la Gran Manzana y nos visita con frecuencia, feliz de haber encontrado por fin a su verdadera familia, aunque recordará por siempre a sus padres adoptivos.

©María Vives.
Ilustración: La chica S. Acryl /lienzo 20 x 30
©María Vives.


miércoles, 11 de agosto de 2021




 Ángel vengador

                                micro100

—Fui periodista, eufórico cubría los asesinatos más sensacionales, yo estaba donde vivía la muerte. Manejaba un programa de televisión que alcanzó los más altos niveles de sintonía. Benefactor de los necesitados, amado por el pueblo. Mi fama logró a traspasar las fronteras entre continentes, pero me dieron cadena perpetua, por múltiples asesinatos, realmente fueron más de los que creen.

—Pagabas para asesinar criminales, donde morían también inocentes.

—Tú, me vendiste al mejor postor.

—Yo no te importaba y tus hijos mucho menos. Comencé a odiarte y me convertí en un ángel vengador. Vivías para ti, jugaste a ser Dios.

 

Palabreando

—En un lugar de la Mancha… Aterrizó o se zambulló, no sé bien que pensaba o donde creía que estaba.

— ¿De quién hablas? ¿Qué pasó? ¿Te refieres a España cierto? Venga ya chico, me tienes intrigado.

—Por qué eres tan metido, yo aquí tratando de escribir un micro que no pasara de cinco palabras y vienes tú.

—Hombre disculpa, no es para tanto te dejo solo.

— Ya qué, no tiene sentido. Fue una estúpida mosca, que perdió la vida en una mancha de pintura, supongo que creyó era una piscina y como no sabía nadar se ahogó.

                                      Imagen tomada de la red.

 LLUVIA DE MAYO.

El día que murió mi padre, llovía, no era una lluvia serena era un diluvio. La noche anterior, mi madre acostada a su lado lo abrazaba con fuerza, él parecía no sentir el calor de ella. 

Yo dormía en la habitación de arriba me desperté al escuchar un lamento, bajé las escaleras con cuidado y toqué la puerta de su recámara, ella manoteaba al aire y gesticulaba, como si hablara en otro idioma, entré sin hacer ruido, me acerque a la cama y con delicadeza la tomé en mis brazos, ya despierta me dijo azorada: 

— Tenía una pesadilla, iba con tu padre y llegamos a una encrucijada, no sabíamos que camino tomar, de repente una bandada de aguas sucias arrastró a Juan, nadé tras él para salvarlo, pero no pude la corriente se lo llevó. Era un cuadro aterrador, así seguro será el juicio final, el apocalipsis.

—Ya pasó mamita, — le alcancé un vaso con agua y le di a beber.—Tranquilízate, ha sido solo un mal sueño. 

—Creo que fue por no terminar de rezar mi rosario, dijo tomando su camándula, me despedí. 

La mañana siguiente, mi padre le hacía bromas a mi madre. Procurando Tranquilizarla del todo. Se despidió, cantándole: 

—Te amaré por siempre…  Cariño sabes que te amo y no te dejaré nunca. Aunque muera siempre estaré contigo y los chicos. Debo comprar las semillas de la huerta, vuelvo pronto. 

La abrazó con cariño y besó su frente. A las once de aquel día llamaron avisando que mi padre se encontraba en la emergencia de una clínica. Había sufrido un accidente cardiovascular, complicado con un derrame cerebral.

 Falleció a las cuatro de la tarde del sábado, fue difícil movilizarnos bajo aquel torrencial aguacero de mayo. 

A este maestro le faltaban dos meses y catorce días y poder optar por una renta. Mi madre no recibió, ni pensión de viudez ni un solo duro para el funeral. 

Aquella noche la encontré en su cama, con su joyero, sacó el collar del zafiro y esmeraldas con su anillo a juego, regalo de papá por el aniversario de bodas número diecinueve. Así pudimos darle a mi padre una digna sepultura.

Padre me dejó una tarea que hoy todavía cumplo, sacar a mi familia adelante, yo era un niño de quince años, cuando en su lecho de muerte le hice la promesa. El también cumplió no nos ha abandonado. Su alma vive.

  REMINISCENCIAS Recuesto mi cabeza en tu regazo, acaricias mi cabello como cuando era una niña pequeña. Cierro mis ojos y mi memoria retroc...